Miedo. Vaya sentimiento más raro, ¿no? Todo el mundo siente miedo, desde los más pequeños hasta los ancinitos. Todos los miedos son diferentes, nadie siente dos miedos iguales. Es como el amor. Nadie ama con la misma intensidad que otra persona, todos los amores son diferentes y especiales. Y yo, soy una persona de extremos, cuando vivo algo lo vivo al límite o si no, no lo vivo, y como tal, soy extremadamente miedosa, pero extremadamente amorosa también. Yo tengo una cantidad de miedos incalculables. ¿Y qué? ¿Acaso eso es malo? ¿Qué es un miedo sino metas para superarse a uno mismo?
El mayor miedo y el mayor amor que yo ahora mismo siento es por mi tía. Para muchos no será comprensible este tipo de amor, al final y al cabo una tía no suele cumplir el mismo papel de importancia como unos padres o unos abuelos, ¿no?. En mi caso es todo lo contrario, mi tía es... una mujer de los pies a la cabeza, admirable como ninguna, con la verdad y la lucha como bandera que jamás se ha rendido, y ahora se da cuenta de que su lucha, por más dura que sea, no le está dando los resultados esperados. ¿Y qué pasa? ¿Qué se supone que se ha de hacer cuando te das cuenta de que todos tus esfuerzos no sirven para una puta mierda? Cuando sabes que estás a un paso se perder todo lo que tu más quieres, cuando eres consciente de que te apagas poco a poco. ¿Qué se supone que tenemos que hacer? ¿Esperar? ¿A qué? ¿Qué cojones tiene que hacer una persona que lleva meses encerrada en una habitación de mierda sabiendo que la vida se le escapa? ¿Que hacemos con este miedo que sentimos? ¿Aprendemos a vivir con él, lo superamos, intentamos olvidarle...? ¿Y con el amor? ¿Que pasa con el amor una vez que esa persona ya no está? ¿Se deja de sentir?
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